LA MUJER IDEAL DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LOS HOMBRES

LA MUJER IDEAL DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LOS HOMBRES

Para poder comprender el ideal seleccionado por el hombre tendremos que ver a la mujer a través de los ojos de éste. Debemos librarnos de todas las ideas preconcebidas, pensamientos, o prototipos de encanto femenino. No sabemos lo que gusta a los hombres, pues no somos hombres. Las ideas de ellos sobre cómo ha de ser la mujer perfecta son completamente distintas de las nuestras.(desde el punto de vista de ellas).

Las cosas que algunas mujeres admiran en otras mujeres raras veces son atractivas para los hombres. Sin embargo, las características que la mujer promedio ignora o condena en otra mujer, son a veces las que la hacen encantadora a los ojos del hombre. Las mujeres son ciegas a sus propios encantos, razón por la cual es a menudo difícil para ellas saber lo que el hombre prefiere.

Esta diferencia en puntos de vista está ilustrada en La Feria de las Vanidades, de Thackeray. Por ejemplo, Amelia, uno de sus principales personajes, no era admirada por sus amistades femeninas. “Ella es sólo fachada y además insípida,” comenta una dama; otra pregunta, “¿Qué puede haber hallado Jorge en esa criatura?” Entonces Thackeray añade unas cuantas observaciones suyas:

“¿No ha oído usted en su trato social, querido lector, comentarios similares hechos por buenas amigas que se preguntan qué encanto podrá alguien ver en la Señorita Smith, o qué puede haber llevado al Comandante Jones a declarársele a esa tonta, insignificante y fatua Señorita Thompson?”

¿Y qué piensan los hombres sobre Amelia? La consideran “una pequeña diosa doméstica, amable, lozana, sonriente y simple, digna de ser adorada.”

¿No se ha preguntado usted alguna vez qué es lo que cierto hombre ve en tal mujer? En su opinión ella no posee ninguna atracción; sin embargo, él la adora. La fascinación que los hombres sienten por ciertas mujeres es una interrogativa para las demás. Aun cuando les pregunten el “porqué”, ellos no pueden explicar el hechizo que los envuelve.

¿Y no ha conocido usted también, mujeres que parecen poseer todas las cualidades que agradan a los hombres; sin embargo, pasan inadvertidas, abandonadas y a menudo son desdeñadas? Conozco una joven que estaba perdiendo a su esposo por causa de otra mujer, y al descubrirlo se miró en el espejo a sí misma: “No encuentro ningún defecto en ti.” Ella estaba ciega a sus propias faltas; no podía ver de lo que carecía, pues se miraba a sí misma a través de sus ojos de mujer.

Esta ceguera por parte de muchas damas hace que pasen incontables horas sumergidas en su apariencia, y aún así no logran lucir encantadoras a los ojos de los hombres. Y cuando llegan a la edad madura, se empiezan ver las arrugas y los músculos flojos (los cuales vienen, a pesar de todos los esfuerzos que hagan por evitarlos). Se aferran a la falsa idea de que están perdiendo su belleza y con ella la admiración y el cariño de sus esposos o parejas. ¡Si sólo pudieran notar que el verdadero encanto femenino es duradero y para siempre!...

La apariencia es importante, pero no en extremo. Una mujer deberá tener mucho más que ofrecerle a un hombre que una fachada atractiva si ha de ganar su corazón. Si usted se fija, observará que hay muchas mujeres hermosas que han perdido a sus esposos; y si mira más allá verá otras que no son singularmente atractivas (en nuestra opinión); sin embargo poseen la completa devoción de un hombre.

En nuestro estudio del tipo de mujer que el hombre desea, debemos recordar por lo tanto que él juzga por una norma distinta. ¿Cuáles son sus normas, y qué considera él “La Mujer Ideal”? Voy a tratar de crear este ideal en su mente: “La Mujer Ideal, desde el punto de vista del hombre.” Usted no puede llegar a una meta desconocida. Para poder hacerlo, debe tener una imagen mental de la mujer que debería ser, la que el hombre desea. A la vez que dicha imagen esté bien formada en su mente, la atraerá. Usted tendrá la tendencia de ser igual.

“Pero,” usted se preguntará, “ difiere este ideal con cada hombre?” Por supuesto ellos tienen diferentes gustos. Algunos desean que la mujer sea callada y discreta, otros la prefieren vistosa y atrevida, y aun otros quieren que sea dramática o extremadamente amorosa. A unos les gustan altas y rubias, otros las prefieren trigueñas y bajitas. Hay los que aprecian las habilidades culinarias o destreza en la costura, mientras otros insisten en que un buen sentido del humor es más importante. Hay muchos tipos distintos de hombres en el mundo, y no todos desean poseer el mismo tipo de mujer. Pero aun con sus diferencias, los hombres tienen básicamente los mismos gustos. Hay ciertas cualidades que tienen atracción universal, y sólo éstas despertarán el amor de él. Son estas cualidades las que analizaremos en nuestro estudio de “La Mujer Ideal.” (Segunda entrega en un mes, antes del lanzamiento de mi nuevo libro EL ARTE SER MUJER, muy pronto, gran lanzamiento.

 

JIMMY DAZA JIMENEZ